octubre 6, 2022

Una central nuclear alemana sufre una fuga

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Se ha detectado una fuga en el reactor de la central nuclear Isar 2, en el estado de Baviera, al sur de Alemania, informó este lunes el Ministerio de Medio Ambiente alemán.

Se ha detectado una fuga en el reactor de la central nuclear Isar 2, en el estado de Baviera, al sur de Alemania, según informó este lunes el Ministerio de Medio Ambiente alemán, citando al operador de la planta. 

Según el ministerio, los trabajos de mantenimiento se llevarán a cabo en octubre y se necesitará al menos una semana para solucionar el problema. Durante ese período, todas las operaciones de la planta, gestionada por la filial de E.ON, PreussenElektra, tendrán que suspenderse por completo. 

Aunque la avería no supone, en apariencia, ningún riesgo para el público, podría comprometer el plan del Gobierno para paliar la escasez de energía, provocada principalmente por la subida vertiginosa de los precios del gas natural debido a las sanciones que la UE ha impuesto a Moscú en el marco de su operación militar en Ucrania.

Inicialmente, estaba previsto que la central nuclear dejara de funcionar a finales de 2022, como parte de los esfuerzos de Alemania por eliminar la energía atómica. Sin embargo, la actual crisis energética ha obligado a Berlín a poner hasta abril de 2023 la instalación en espera como fuente de energía de reserva, a la que se podría recurrir si la situación empeora.

Confían en que se pueda acordar con el Gobierno un marco que permita a la Isar 2 contribuir a asegurar el suministro eléctrico de Alemania más allá del 31 de diciembre. «Sin embargo, debido a los plazos necesarios, ahora es necesario que las discusiones políticas en curso conduzcan rápidamente a un resultado claro y que todos los implicados creen una planificación de seguridad lo antes posible», añadió.

Dado que Rusia ha estado suministrando a Alemania bastante menos gas, se ha discutido la posibilidad de prolongar el funcionamiento de las tres centrales nucleares restantes. Recientemente, el ministro de Economía alemán, Robert Habeck, sugirió mantener operativas hasta mediados de abril las dos centrales del sur de Alemania, la Isar 2 y la Neckarwestheim, para el caso en el que se produzcan cuellos de botella.